El azafrán
es una especia que se obtiene a partir de los estigmas de la flor del
Crocus
sativus Linnaeus,
conocida vulgarmente como Rosa del azafrán.
El Crocus
sativus Linnaeus
es una planta de la familia de las Iridáceas que se caracteriza por tener
una flor color Lila donde destacan el color rojo de los estigmas y el
amarillo de los estambres.
La
flor de Crocus
sativus Linnaeus
es estéril, ya que se trata de un híbrido que se ha ido
manteniendo a lo largo de los siglos debido a lo apreciado de sus estigmas.
La reproducción de esta planta se realiza por bulbos.
Cada flor de
Crocus
sativus Linnaeus
tiene tres estigmas de azafrán, también llamadas hebras,
las cuales están unidas en la base por el estilo.
Los estigmas
tienen forma de trompeta alargada, color rojo intenso que va decolorando
hasta el amarillo en el estilo, también llamado rabillo.
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Aunque
los orígenes del azafrán son confusos, parece casi exacto
afirmar que procede de Oriente, ya que su cultivo era ampliamente conocido
en Asia Menor en épocas anteriores a Cristo.
Una
de las primeras referencias históricas de la aplicación
del azafrán procede del Antiguo Egipto, donde era empleado por
Cleopatra y otros faraones como esencia aromática y seductora,
así como para realizar abluciones en los templos y lugares sagrados.
También
en la Grecia Clásica el azafrán era muy apreciado por sus
propiedades aromáticas y cromáticas. Se utilizaba como remedio
para la conciliación del sueño y la atenuación de
los efectos de los vinos, para realizar baños perfumados y como
afrodisíaco.
Los
Árabes
utilizaban el azafrán en medicina por sus propiedades anestésicas
y antiespasmódicas. Fueron ellos quienes introdujeron el cultivo
del azafrán en España en el siglo X. Testimonios de distinto
orden acreditan que el azafrán era un condimento irremplazable
en la cocina hispanoárabe de aquella época.
Durante la Edad Media, el azafrán tuvo
un gran auge en Gran Bretaña. Cuenta la leyenda que durante la
época de Eduardo III un peregrino trajo un bulbo de azafrán
oculto en el bastón hueco que portaba desde Oriente a la Ciudad
de Walden. Allí se plantó el bulbo y comenzó a reproducirse
dando a la ciudad gran prosperidad.
Durante el Renacimiento Venecia destacó
como el más importante centro comercial del azafrán. Ya
por aquel entonces, el azafrán valía más que su propio
peso en oro, e incluso hoy sigue siendo la especia más cara del
mundo. Pero por desgracia, su alto precio conducía frecuentemente
a su adulteración, que a menudo era duramente castigada. Enrique
VIII, quien era un devoto del aroma del azafrán, llego a castigar
con la muerte a aquellos que lo adulteraran.
En la actualidad el azafrán forma parte
de la cultura culinaria de distintas regiones del mundo:
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| http://www.saffron-spain.com/espa/azafran.html |
martes, 8 de mayo de 2012
Entre los siglos XII y XIV, después de las Cruzadas, la cristiandad vivió grandes cambios: renacieron las ciudades y el comercio creció, Europa tomó contacto con las tierras próximas de Asia y descubrió sus productos y riqueza, las especias que por ahí llegaban, los perfumes, los tejidos de seda, el papel o las alfombras. Frente a la pobreza europea, Asia tenía mucho que ofrecer, y algunas ciudades comerciales de Italia, como Venecia, Génova, Florencia o Pisa, empezaron a prosperar y a aumentar sus flotas. El europeo, que ignoraba casi todo de Asia, se fue acostumbrando, desde el siglo XII, a un producto que llegaba de allí y era cada vez más estimado: las especias. Éstas servían para condimentar alimentos y hacer más comestibles algunos platos mal conservados. En un recetario de cocina de la época no faltaban pimienta, jengibre, menta, cardamomo, nuez moscada, salvia, perejil, comino, azafrán, clavo o anís. También se utilizaban para fermentar algunas bebidas caseras. Por último, la medicina elaboraba numerosos brebajes con estos productos. A partir del siglo XIII, el comercio de especias estaba ya perfectamente organizado. La mayor parte de ellas, las más selectas y apreciadas, procedían del Extremo Oriente (del archipiélago de la Sonda, en la actualidad parte de Indonesia). La pimienta, sin embargo, que era la más consumida -75% del comercio de especias- procedía de la costa Malabar (costa suroccidental de la India). Era la especia más próxima. A través de rutas transasiáticas terrestres (ruta de la seda) y marítimas (ruta del Índico), perfectamente organizadas, llegaban las especias al Mediterráneo oriental (Trebisonda, Constantinopla, Alejandría), donde fueron levantando sus factorías los mercaderes europeos, que las recogían para distribuirlas en el mundo cristiano.
Pimienta:
Piper nigrum, se encontraba bastante extendida por el Indico. Codiciada durante los siglos XV y XVI como condimento y por sus propiedades medicinales. Es la principal razón por la que los portugueses buscan la India. Es conocida en Europa desde la Antigüedad clásica. Llegaba a través de los árabes. Su introducción en América del Sur se debe a los portugueses. Calicut se convierte a mediados del siglo XV en el principal polo del comercio. Los portugueses procuran centralizar su comercio, primero en Cochín y después en Goa. El comercio por la ruta del Cabo inicialmente abierto a particulares, se convierte en monopolio de la Corona portuguesa en la segunda década del siglo XVI debido al gran beneficio que producía. La gran afluencia de pimienta provoca la quiebra de la ruta de Levante (mercaderes árabes hasta Egipto y venecianos en el Mediterráneo). Es trasladada de la Casa de la India a Amberes desde donde se distribuye a los principales mercados europeos. http://www.mgar.net/var/especias.htm |
Especia (del latín specĭes), también llamada condimento (del latín condimentum, de condire, sazonar) es el nombre dado a ciertos aromatizantes de origen vegetal, que se usan para preservar o sazonar los alimentos. Técnicamente se considera una especia a las partes duras, como las semillas o cortezas, de ciertas plantas aromáticas, aunque por similitud, muchas veces también se engloba a las fragantes hojas de algunas plantas herbáceas, cuyo nombre real es hierbas. Eran nativas de las regiones tropicales de Asia, y de las islas Molucas en Indonesia, también conocidas como islas de las Especias. Las especias usadas en la actualidad son prácticamente las mismas que se usaban en la Antigüedad.
Debido a sus propiedades aromatizantes es posible que alimentos insípidos o desagradables, aunque muchas veces nutritivos, pasen a ser gustosos y sabrosos sin perder sus propiedades nutritivas. Muchas de ellas deben tomarse con precaución ya que pueden resultar tóxicas en concentraciones elevadas. Muchas presentan compuestos incapaces de ser absorbidos por el organismo siendo eliminados directamente, otros son destruidos por las propias enzimas digestivas.
Su gran capacidad para potenciar el sabor permite que se consigan grandes efectos aromáticos y sabrosos en los alimentos con cantidades muy pequeñas. No suelen presentar aportes nutricionales, salvo raros casos en los que hay presentes minerales, como calcio o hierro, o alguna vitamina. Muchas veces suele ser importante el efecto que tienen sobre el apetito.
Se pueden clasificar las hierbas y especias en dos grupos, las que modifican, tanto el sabor, como el aspecto de los alimentos, en este grupo estarían el azafrán, la canela, el tomillo y el romero, entre otros; y las que excitan el paladar, entre las que se encuentran la pimienta, el pimentón, la nuez moscada y las diversas variedades de chiles. La cantidad de platos que se pueden cocinar con unas y otras, tanto solas como mezcladas, es muy elevada; esto hace que las distintas cocinas de cada cultura adquieran un toque característico.
Además del uso culinario, las hierbas y especias han sido grandes aliadas de la medicina y de los curanderos, además de ser utilizados en rituales primitivos de brujería. Antes de la generalización de la fabricación y del uso de medicamentos se solían prescribir remedios realizados con hierbas, muchas veces eficaces, que en ocasiones han servido para la realización o la obtención de determinados compuestos presentes en algunos medicamentos. http://es.wikipedia.org/wiki/Especia
ruta de las especias
Debido a sus propiedades aromatizantes es posible que alimentos insípidos o desagradables, aunque muchas veces nutritivos, pasen a ser gustosos y sabrosos sin perder sus propiedades nutritivas. Muchas de ellas deben tomarse con precaución ya que pueden resultar tóxicas en concentraciones elevadas. Muchas presentan compuestos incapaces de ser absorbidos por el organismo siendo eliminados directamente, otros son destruidos por las propias enzimas digestivas.
Su gran capacidad para potenciar el sabor permite que se consigan grandes efectos aromáticos y sabrosos en los alimentos con cantidades muy pequeñas. No suelen presentar aportes nutricionales, salvo raros casos en los que hay presentes minerales, como calcio o hierro, o alguna vitamina. Muchas veces suele ser importante el efecto que tienen sobre el apetito.
Se pueden clasificar las hierbas y especias en dos grupos, las que modifican, tanto el sabor, como el aspecto de los alimentos, en este grupo estarían el azafrán, la canela, el tomillo y el romero, entre otros; y las que excitan el paladar, entre las que se encuentran la pimienta, el pimentón, la nuez moscada y las diversas variedades de chiles. La cantidad de platos que se pueden cocinar con unas y otras, tanto solas como mezcladas, es muy elevada; esto hace que las distintas cocinas de cada cultura adquieran un toque característico.
Además del uso culinario, las hierbas y especias han sido grandes aliadas de la medicina y de los curanderos, además de ser utilizados en rituales primitivos de brujería. Antes de la generalización de la fabricación y del uso de medicamentos se solían prescribir remedios realizados con hierbas, muchas veces eficaces, que en ocasiones han servido para la realización o la obtención de determinados compuestos presentes en algunos medicamentos. http://es.wikipedia.org/wiki/Especia
ruta de las especias
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Para el siglo XV la ruta de las especias se había convertido en un camino compartido por mercaderes de diversos países. En la parte más oriental de la ruta los chinos recogían el clavo y la nuez moscada de las Indias Orientales, y la entregaban en el puerto malayo de Malaca. Desde allí mercaderes árabes de la India o de Arabia lo transportaban por la bahía de Bengala a la India. En la India la canela de Ceilán y la pimienta de la India se añadían al cargamento anterior, siendo vendido en los puertos del Oeste de la India, donde mercaderes árabes se encargaban de hacerlo llegar a la cuenca del Mediterráneo. La llegada al Mediterráneo seguía dos rutas. Una tomaba el Mar Rojo para llegar a Egipto y navegar por el Nilo. Otra por el golfo Pérsico llegaba a Alepo, Damasco o Constantinopla. Desde estos puertos del este del Mediterráneo mercaderes italianos transportaban la mercancía a los puertos de Venecia y Génova. Desde allí eran distribuidos al resto de Europa.(http://recursostic.educacion.es/) |
Indias
Indias Orientales: Indias Orientales, concepto más común. Concepto amplio, incluye al Indostán o India. Indias Occidentales: Indias Occidentales, concepto más común. Indias Occidentales, concepto amplio.
Como Indias (pluralización de India ya que éste era el territorio de referencia) se conocieron, hasta entrado el siglo XIX, varias regiones de Asia y América. El término fue introducido en Europa por Marco Polo, ya que atravesó el Sur y Sudeste de Asia al regreso de su segundo viaje.
Concepto original
Los territorios conocidos por este nombre incluían no sólo la actual India dentro de la región del Indostán, sino también las regiones de Indochina e Insulindia, es decir, el grueso de las regiones denominadas actualmente Subcontinente indio y Sudeste asiático.
El término se popularizó hacia el siglo XIV, en que marinos y comerciantes europeos se abocaron a la exploración de estas regiones con fines mercantiles, centrados en especial en las especias, el algodón y el índigo, o materiales de joyería (diamantes, rubíes, perlas, corales, marfil), maderas finas como el sándalo, la teca, el ébano, la caoba etc.
El Mar de las Indias, era el antiguo nombre dado al Océano Índico.
Confusión tras el desembarco europeo de 1492
En general, en la Europa del siglo XV se ignoraba la existencia del continente americano, por eso las teorías que pregonaban la redondez de la tierra señalaban que uno podía llegar a «Las Indias» (India y países de Oriente), navegando hacia Occidente y así obtener los productos valiosos como las sedas, perfumes y piedras preciosas, otras especias como el clavo de olor, la pimienta y la canela, especies muy importantes para los europeos que les daba mejor sabor a las comidas y que debían traerse de Oriente.
Tras la llegada de Colón a América, se tomó inicialmente el territorio como parte de aquella región asiática, una confusión que no se desharía hasta que los estudios del cartógrafo florentino Américo Vespucio al servicio de España, demostraran concluyentemente que se trataba de un nuevo continente. A pesar de ello la ambigüedad del nombre perduró por más de 300 años, llamándose Indias tanto a América[1] como a las regiones de Asia. Para distinguirlas se usó Indias Occidentales para el territorio americano[2] e Indias Orientales para los territorios asiáticos mencionados. Huella de este uso, hoy obsoleto, se conserva en la extendida denominación de «indios» para los pueblos nativos de América.
Así pues, se aplicó este nombre a un continente que venía a estar casi en las antípodas de las verdaderas Indias. No es el único error de los exploradores, también el Océano Pacífico, por el particular contorno de Panamá era apelado "Mar del Sur". http://es.wikipedia.org/wiki/Indias
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